Todo lo que no se puede dibujar en la memoria, no se puede entender con el corazón.
Cuando estamos a punto de perder a alguien que queremos mucho, empezamos a contar.
Siempre hay una salida si se busca.
Es justo angustiarse con las propias culpas, pero no es sabio permitir que los vicios de los demás te incomoden.
candela-mimundo
1 feb 2012 | 10:50 AM
Esto está de lo más tonto, de verdad.
Besos.