Asignación de trabajos irrelevantes.

Eliminación de competencias habituales.

Presión indebida para realizar el trabajo.

Desvalorar el esfuerzo profesional.

Atribución de la responsabilidad a terceros.

Evaluar el trabajo de manera inequitativa.

Ampliar de manera injustificada errores intrascendentes.

Menosprecio profesional.

Asignación de plazos de ejecución de trabajos irracionales.

Restringir la comunicación con los compañeros.

Humillar delante de los que han sido asignados a sustituir el trabajo.