Esta celebérrima bagatela para piano, conocida como «Para Elisa» y
compuesta el 27 de abril de 1810, debe su popular nombre, según parece,
a la confusión de algún copista a la hora de transcribir el manuscrito
original de la partitura. Debido a la mala legibilidad de la
dedicatoria, donde parecía estar escrito «Elisa» debía leerse, en
realidad, «Teresa». Así, la bagatela en realidad es «Para Teresa».

Es, junto con su sonata op.27 nº2 “Claro de luna” y el primer movimiento de la Quinta Sinfonía, una de las más conocidas piezas de Beethoven.

El tempo con el que se toca no es, probablemente, el que escribió
Beethoven en la partitura original, ya que se perdió, desgraciadamente.

Siendo una de las obras para piano más conocidas en todo el mundo, Para Elisa crea una belleza y calma que sin lugar a dudas atrae la atención del público.