Resentido con el mundo

por aquellos designios

que me tocó vivir,

luchar mi suerte por conseguir, al menos,

una sola de vuestras sonrisas.

Vine a esta vida a pasar el rato,

a hacer unas cuantas cosas que ya hice,

a conocer y disfrutar de vuestra amistad;

estoy listo para partir de aquí

en cualquier momento.

Y desapareceré, sin que nadie note mi ausencia;

dejaré aquí todos los recuerdos

que algún día me hicieron muy feliz,

y otros tan inalcanzables

que simplemente no sucedieron.

Me encanta la idea de irme

y saber que siempre fui yo;

un pasajero que viaja sencillo por la vida.

Nunca me gusto alardear algo que no era.

Yo que cometí un millón de errores,

y pedí muchas disculpas durante este fantástico viaje

que me deja muchas cosas que aprendí en el.

Agradezco a esas personas tan maravillosas

que pagaron mi billete

para que me encontrara en este tren.

Me voy sabiendo que nunca tuve nada

que realmente me perteneciera.

Estuve solo durante todo el viaje,

desde que emprendí el tren de la vida

hasta mi próximo destino.

Ya llegará esa hora para apearme en la última estación.

(parte copiada)