Todo lo que no se puede dibujar en la memoria, no se puede entender con el corazón.
Cuando estamos a punto de perder a alguien que queremos mucho, empezamos a contar.
Siempre hay una salida si se busca.
Es justo angustiarse con las propias culpas, pero no es sabio permitir que los vicios de los demás te incomoden.
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