Cuando la sinceridad no importa

sólo queda la tristeza

las ilusiones se las lleva el viento

al igual que las ganas de vivir.

Cuando la sinceridad no importa

tampoco importa la vida

por más que se diga, es imposible olvidar.

Cuando la sinceridad no importa

algo se está apagando

y hasta el último momento

la tristeza convive contigo.

Cuando la sinceridad no importa

de nada sirve haber compartido

para llegar a este momento

y perderlo todo.

Cuando la sinceridad no importa

te das cuenta que de nada sirve esperar

si a la otra persona le eres indiferente.

Cuando la sinceridad no importa

la predicción se cumple

y manifestarás lo que sientes

pero no valdrá para nada.

Cuando la sinceridad no importa

es mejor omitir lo que sientes

pues es más fácil vivir con ese dolor

que vivir sin volver a tratarla.

Cuando la sinceridad no importa

ni el olvido te ayuda a perdurar.

Cuando la sinceridad no importa

nada vale la pena.

Cuando la sinceridad no importa

que no pregunten por este pensamiento

que contesten aquellos que no les importa.